Una parte de la historia: Veterano de la Segunda guerra mundial cuenta su relato

Vince Traxler • Lo Bueno de Goshen

     

Vince Traxler escuchó un ruido en la noche.

Se le parecía a uno que había escuchado antes. Vince creció en un rancho al sur de Kendallville, y la finca quedaba como a media milla de la vía del tren. En el verano, cuando las ventanas estaban abiertas, Vince escuchaba el traqueteo de los trenes de carga que atravesaban el campo.

Vince recordó una noche cuando estaba acostado en un camarote y escuchó un traqueteo.

“Escuché un ruido y pensé ‘Estoy en casa’ ”, dijo.

No lo estaba. Traxler estaba acostado en un camarote en una isla lejos de su hogar. El traqueteo que oía era producido por un batallón de construcción de la Marina de EE.UU.: “Seabees”, que estaba construyendo una pista de aterrizaje. Y Vince Traxler era un soldado al servicio de la marina en la Segunda guerra mundial.

Vince, un residente de Goshen por muchos años, está sentado a la mesa en su hogar en Oak Lane. Está compartiendo recuerdos, haciendo referencia frecuente a un libro, a una revista o a un álbum de fotos, para ilustrar un punto o una referencia histórica.

Vince, de 94 años, está recordando un período en el que él mismo fue parte de la historia.

Antes de estallar la guerra, Vince era un chico de rancho del condado de Noble. En diciembre de 1940, visitó a una tía y un tío en South Bend, donde vio el instituto de aprendizaje: Acem School of Tool and Die Design. Pronto se enteró de que lo que la escuela ofrecía estaba “justo dentro de sus intereses”.

Vince asistió a la escuela Acme por un año antes de que un amigo y él consiguieran trabajo en una planta de GE en Fort Wayne. Trabajó ahí como seis meses. Fue entonces que se enteró de su número de reclutamiento.

“Me puse a pensar que tarde que temprano estaría ingresando, y pensé, ‘Si voy a prestar servicio militar, mejor le entro de una vez, desde el inicio’ ”,dijo. “Me llamó la atención la fuerza marina, así que me les uní”.

Vince dijo que sus padres tuvieron que firmar para que él pudiera inscribirse.

“Mi mamá no se sentía muy feliz al firmar”, dijo. “Era católica devota y pensó que estaba firmando mi sentencia de muerte”.

Acerca de Vince

Vince llegó a Goshen en 1946 y trabajó en Penn Electric Switch, que luego se convirtió en Johnson Controls. Se pensionó de Johnson Controls en 1988. Vince y su esposa Ruth se casaron el 30 de junio de 1948. Tiene seis hijos: Fran, Gail, Danny, Matt, Chris, y Ruth. Todos se graduaron de Goshen High School. Vince dijo que tres sus hijas son maestras y sus tres hijos se graduaron de Purdue University. Vince empezó a construir la casa de su familia en Oak Lane en la primavera de 1950; a la que se trasladaron en el otoño de ese año.

3 datos interesantes sobre la Segunda guerra mundial

  • La invasión de Normandía el 6 de junio de 1944, no fue el único día “D-Day” de la guerra. Todos los ataques anfibios – incluyendo los del Pacífico, Sicilia, Italia y África del norte – tuvieron su “D-Day” específico. ¿Qué significa “D-Day”, exactamente? El General de brigada Robert Schultz, asistente ejecutivo de Dwight Eisenhower, explicó en 1964 que “toda operación anfibia tiene una fecha de partida: departed date; de ahí vino el término abreviado.
  • Durante la Segunda guerra mundial, el 38.8 por ciento (6,332,000) de los hombres y mujeres en el servicio eran voluntarios, mientras que el 61.2 por ciento (11,535,000) fueron reclutas. Se estima que el 38.8 por ciento del personal reclutado fue asignado a realizar tareas de retaguardia: administrativas, de labor de apoyo y manual.
  • Desde 1940 hasta la rendición de Japón en el verano de 1945, EE. UU. fabricó más de 300,000 aviones, 86,000 tanques, y 12.5 millones de rifles. En las instalaciones portuarias, se construyeron 107 portaaviones 352 destructores, y 35 toneladas de mercadería enviada por buques.

Información tomada de: nationalww2museum.org.

Vince se inscribió el 18 de junio de 1942. Al unirse a la marina descubrió que todo lo que se había imaginado sobre el servicio militar se vino abajo.

“En la marina, me imaginé que estaría con un montón de matones dispuestos a pelear en un satiamén”, dijo. “Llegué ahí y descubrí que me trataron como un verdadero caballero. Nunca he recibido abuso de ningún infante de marina”.

Vince obtuvo buenas calificaciones en matemáticas, y la marina lo envió a la base naval Great Lakes para aprender sobre los torpedos.

“Al inicio de la guerra, la fuerza de la marina creía que iba a usar muchos torpedo áereos para hundir las embarcaciones japonesas”, dijo Vince. “Para cuando yo me había graduado del programa, ya habían descartado esa idea y empezaron a arrojar bombas para destruir los navíos. Así que ya era un nuevo sargento entrenado en torpedos, y nadie me necesitaba”.

Finalmente, enviaron a Vince al extranjero y lo ubicaron en Ulithi atoll, en las islas Carolinas del mar océano pacífico occidental. Durante la Segunda guerra mundial, pasó tiempo en la isla Falalop den Ulithi, y también fue transferido a la isla de Peleliu en Palau. Sus deberes de guerra incluían la construcción, el mantenimiento y otros proyectos.

Las fotografías cuentan parte de la historia de Vince. Señala una imagen de él en blanco y negro, cuando era más joven, un tipo con bigote para aparentar más edad. Hay una foto de Vince en la camioneta que conducía. También hay una foto de las fuerzas japonesas rindiéndose a oficiales de los EE.UU. Otra imagen es una foto de hombres jóvenes simplemente cumpliendo sus labores.

“Aquí estamos cargando bombas”, explica Vince, “para adentro y para afuera, donde las necesitaran”.

Una noche reciente, para el beneficio de sus visitas, Vince mostró artículos de la era de la guerra que no son fotos. Uno es un casco de un soldado japonés, separado por muchos años del soldado. Otro es un rifle de cerrojo de calibre 30, que una vez perteneció a un cambatiente japonés.

“Es más pesada de lo que parece”, dice Vince sobre el arma. Tiene razón.

Vince fue retirado en diciembre de 1945 con el rango de sargento técnico. El año siguiente, llegó a Goshen.

Vince se siente orgulloso de su servicio militar, aunque recalca que el trabajo de él no fue el de mayor peligro en la guerra. “Así se dio”, dijo. “En todo caso, Aquí estoy”.

Un hombre que definitivamente no menosprecia el período de servicio de Vince en tiempo de guerra, es Orv Meyers. Y él no es el único. Orv es el primer vicepresidente de Servicio auxiliar de veteranos de guerra en el extranjero en Goshen.Trabaja con el comité que organiza el desfile anual de Goshen de Memorial Day (Día de conmemoración de los que han muerto durante el servicio militar activo) y recomendó a Vince como candidato para ser el mariscal del desfile del 2015.

“Dijeron que si él aceptaba, se sentirían honrados”, dijo Orv. “Me asignaron el sumo honor de ser su conductor ese día”.

“Así que, todos felices”, bromeó Vince.

“Sí, todos felices”, contestó Orv.

Vince Traxler • Lo Bueno de Goshen

“Si voy a prestar servicio militar, mejor le entro de una vez, desde el inicio.”

Vince Traxler • Lo Bueno de Goshen

“Llegué ahí y descubrí que me trataron como un verdadero caballero.”

   
Fotografía • Lynne Zehr Editor • Marlys Weaver-Stoesz Traductor • Susana Cabezas

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