Músico reconocido a nivel internacional comparte talentos con la comunidad

Nayo Ulloa • Lo Bueno de Goshen

     

Desde que se trasladó de Oakland, California a Goshen en el 2011, Nayo Ulloa ha realizado cambios de vida de importancia. Primero, se mudó de una zona metropolitana de alrededor de 6 millones de personas a una ciudad de 30,000; y segundo, ya no viaja alrededor del mundo dando presentaciones ante públicos de miles de personas.

Nayo, un músico de 56 años nacido en Perú, es uno de los más reconocidos y celebrados quenistas (que toca la quena, o flauta clásica andina) en el mundo most well-known and celebrated Andean classical flute (or “quena”) players in the world. Creció en un región económicamente deprimida del distrito de Lima, Comas, donde aprendió por primera vez a amar la música. Ahí llegó a dominar varios instrumentos, desde la guitarra (al tener 9 años) hasta la zampoña andina. A los 13 años, descubrió la quena en la escuela. Su maestro convertía tubos de PVC en quenas, una forma económica de ofrecerle a sus estudiantes la oportunidad de aprender a tocar el instrumento tradicional. Nayo se sintió a gusto de inmediato.

“Hubo algo sobre la quena que surgió en mis adentros con naturalidad”, dijo Nayo.

La pasión por la práctica, no por la presentación

Siendo adolescente, Nayo empezó a dar presentaciones en los años 70, dándose a conocer como virtuoso de la quena. En la universidad, estudió bajo la dirección de compositores y músicos peruanos reconocidos. En el transcurso de sus años universitarios, su talento evolucionó hasta llegarse a convertir en una pasión para toda la vida, y eventualmente, en una profesión.

En 1981, Nayo se habido convertido en uno de los más conocidos quenistas del Perú. Recibió una invitación tanto para impartir lecciones como para dar presentaciones en el centro comunitario de música Community Music Center en San Francisco, California.

La carrera profesional de Nayo en los Estados Unidos ha sido claramente ilustre. De 1988 a 1992, Nayo viajó y se presentó en la ópera con compañías basadas en San Francisco. Viajó con un ensamble andino a lo largo del país, dando presentaciones en salas de espectáculos como White House’s Eisenhower Building, el museo American Museum of Natural History, y la sala de conciertos Great American Music Hall, entre otros.

En el 2006, un compositor peruano, Jaime Diaz Orihuela, compuso un concierto para quena con la intención de que Nayo fuera el solista. Mandaron a traer a Nayo a Perú por avión para ejecutar la pieza musical con la sinfonía Arequipa para el estreno mundial.

Sin embargo, la verdadera pasión de Nayo nunca ha sido la presentación.

“No me apasiona la presentación, me apasiona ensayar”, dijo Nayo. “Si practico, me doy por satisfecho”.

El proceso de acomodarse a un nuevo hogar

Nayo conoció a su esposa oriunda de Elkhart, Heather Bridger-Ulloa, cuando aún vivía en Oakland. Ella era una traductora y música, activa en el ámbito de músicos Latinoamericanos en la zona Bay Area. A menudo, las presentaciones de ambos se traslapaban.

Se casaron en California en el 2003, donde criaron a su hija Magdalena, y a la hija del primer matrimonio de Nayo, Cristina Ulloa-Milizia, de 30 años, quien todavía vive y labora como actriz de doblaje en California. En el 2011, la madre de Heather fue diagnosticada con cáncer de seno, así que Nayo, Heather y Magdalena se mudaron de vuelta a Goshen para poder estar más cerca de ella.

“Creíamos que solo estaríamos aquí de 3 a 5 años para estar con la mamá de Heather”, dijo Nayo. “Lo que no me esperaba es que éste sería un lugar tan bueno para permanecer”.

Ahora, los Bridger-Ulloa se están acomodando a una vida que es inmensamente diferente a la que vivían en California, aunque sigue llena de música y comunidad.

Nayo trabaja principalmente en el mundo académico, impartiendo lecciones como profesor adjunto de Español en Goshen College. Heather trabaja como traductora e intérprete de español, y Magdalena está en el tercer grado en Goshen Community Schools.

En el 2005, Nayo produjo un álbum titulado Loma Prieta. El título alude a una canción que compuso en Perú, cuando su familia se trasladó desde el hogar de su infancia, a la gran ciudad, Lima.

“Había una loma oscura con una cruz donde solía ir para mirar al océano pacífico”, dijo Nayo. “Veía las añoradas zonas bajas y planas donde vivían las personas de mayor estabilidad financiera”.

La observación de las brechas entre las culturas y entre las personas de diferentes grupos es un tema que ha perseguido a Nayo a lo largo de su vida. En Goshen, Nayo se siente llamado a construir puentes entre la población centroamericana y latinoamericana, y los estadounidenses blancos. A menudo se encuentra, según sus propias palabras, convirtiéndose en un “puente entre culturas”.

La creación de puentes entre culturas

Ambos Heather y Nayo son miembros activos de la comunidad de Goshen; ofrecen su tiempo como voluntarios para ser tutores para estudiantes de escuela primaria y para impartir lecciones de inglés para adultos. La pareja está trabajando para que haya un centro multicultural en Goshen, un sitio en el que las personas de una variedad de trasfondos puedan relacionarse y aprender unos de otros.

“Hay mucho potencial en asunto de crecimiento entre culturas en esta comunidad”, dijo Nayo.

Una forma de crecer es hacer uso de un idioma que todos entienden, uno que Nayo conoce bien: la música.

Nayo comparte su tiempo y talentos con los jóvenes en el reformatorio del condado de Elkhart volunteers his time and talents with youth at the Elkhart County Juvenile Detention Center. Los anima a expresarse a través de la música; enseña la técnica correcta, y dirige al grupo en cantos. Además, está formando cantantes adultos de coro en la iglesia St. John’s Catholic Church.

“Queremos saber lo que quiere la gente”, le dijo Ulloa al periódico el año pasado Ulloa told the Elkhart Truth.También queremos ver lo que pueden ofrecer, lo que pueden contribuir, como lecciones de idioma, o de música o baile”.

Nayo ya no viaja por todo el país ofreciendo sus presentaciones musicales en grandes salas de concierto. En lugar de eso, canaliza su talento por otro sendero – ofrece la música como un regalo a la comunidad.

“Esta es una hermosa ciudad, la gente es buena, hay muchos lugares para jugar”, dijo Nayo. “Disfruto lo que estoy haciendo aquí en Goshen. Creo que es un período de transformación para mí y para la comunidad”.

Nayo Ulloa • Lo Bueno de Goshen

“Lo que no me esperaba es que éste sería un lugar tan bueno para permanecer.”

Nayo Ulloa • Lo Bueno de Goshen

“Hubo algo sobre la quena que surgió en mis adentros con naturalidad.”

Nayo Ulloa • Lo Bueno de Goshen

“Hay mucho potencial en asunto de crecimiento entre culturas en esta comunidad.”

   
Fotografía • Lynne Zehr Editor • Marlys Weaver-Stoesz Traductor • Susana Cabezas

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