Artistas que diseñan futuros
brillantes en Goshen

Lightbox • Lo Bueno de Goshen

     

LightBox, es un nuevo estudio de trabajo cooperativo con vista desde arriba hacia la ajetreada calle principal Main Street de Goshen, cuyo nombre es muy acertado. No solo porque el recién renovado local histórico está pintado de un blanco resplandesciente, ni debido a que la luz del sol destellea como cascada al ingresar por las elevadas ventanas estilo catedral. Sino, más bien, porque las personas que trabajan ahí son notablemente brillantes.

Rafael Barahona (graduado de Goshen College en el 2001) es un diseñador gráfico autodidacta y fundador de R3 Design, una compañía de diseño gráfico y de red que se especializa en la creación de logotipos, de imagen corporativa, y en mercadeo. Ha vivido en Goshen por lapsos intermitentes de tiempo desde que era estudiante de primer nivel en la secundaria, cuando se mudó acá con su familia desde Calgary, Alberta.

Anne H. Berry (graduada de Goshen College en 1999) es profesora de diseño gráfico en la universidad Notre Dame. Cuando no está impartiendo lecciones, dirije una empresa de diseño gráfico graphic design business bien consolidada. Anne is oriunda de Goshen de pies a cabeza; nació en el hospital Goshen General Hospital, asistió a Bethany Christian High School, es exalumna de Goshen College, fue profesora de Goshen College, y actualmente, es residente de Goshen.

Stuart Meade es un exitoso fotógrafo, que se autodenomina “entusiasta eccéntrico de la tecnología”, es el fundador y gerente general de Stuart Meade Photography. Se dedica principalmente a la fotografía aérea, a los retratos, y al paisajismo, para una clientela nacional. Se trasladó a Goshen a inicios de la década de los 90 luego de graduarse de la universidad de Ball State en Muncie, Indiana. Él y su esposa Julia King, han sido miembros activos en la comunidad a lo largo de muchos años.

Todos estos artistas manejan las operaciones de sus empresas con una oficina (y, en el caso de Stuart, con un estudio plenamente equipado para los retratos) en la sede central de LightBox, ubicada en la segunda planta sobre la vinatería Gateway Cellar Winery en el centro de Goshen. El ambiente es liviano e informal. Es un espacio de oficina abierto que promueve la conversación y la colaboración – perfecto para tres profesionales sumamente creativos.

Cuando entré al estudio para entrevistar al grupo, se escuchaba música pop de los 80 a un volumen razonable, aunque a unos decibeles un poco más altos que la típica música de oficina. Anne estaba trabajando en su computadora desde un sofá de chenilla crin, cómodamente estirada boca abajo, pataleando sus piernas en el aire. Rafael se me acercó caminando para darme la mano y para ofrecerme elegir entre las opciones de agua, LaCroix, o una cerveza artesanal.

Los tres artistas interactuaban con conversación relajada y jovial mientras yo me acomodaba para realizar la entrevista. Es difícil tratar de imaginarlo ahora, pero cuando empezamos a hablar me di cuenta de que, antes de establecerse en sus nuevos nichos en el centro, esos tres artistas estuvieron algo indecisos en cuanto a querer vivir y trabajar en Goshen.

Al igual que muchos artistas de pueblo pequeño, los tres habían sentido en algún momento la necesidad de trasladarse a una ciudad más grande para tener mayor libertad creativa. Luego de graduarse de Goshen College, Anne se mudó a Denver, Colorado, donde vivió por tres años, y de ahí, a obtener su maestría en bellas artes de la universidad Kent State. Regresó a Goshen y luego fue contratada para impartir diseño gráfico en Goshen College. Rafael se mudó a Charlottesville, Virginia con su esposa Elizabeth durante seis años, donde trabajó en el campo de la administración en la Universidad de Virginia mientras Elisabeth cursaba su maestría en trabajo social. Regresaron a Goshen para criar a sus hijos más cerca de sus familias. Stuart se mudó a Goshen para trabajar luego de graduarse de Ball State, en Muncie, Indiana.

Ninguno de los tres tenía la intención de permanecer acá mucho tiempo. Rafael me contó que Elisabeth y él habían definido que su estadía aquí tendría un límite de tres a cuatro años.

“Pero ya ni pienso en eso”, dijo Rafael.

Es fácil entender por qué. LightBox es un sitio de trabajo soñado y hecho realidad, justo en el centro de un pueblo cada vez más artístico.

“Todos nos quedamos aquí porque Goshen sigue mejorando cada vez más”, dijo Stuart. “No estaríamos aquí si no fuera un lugar maravilloso para los artistas”.

Stuart y Anne me cuentan que fue gracias a Rafael que tuvieron la inspiración de mudarse al estudio de LightBox. Ellos dicen que él es la razón de ser de LightBox. Sin embargo, Rafael dice que la idea de LightBox nació en la época en la que él administraba su empresa de diseño gráfico desde Launchpad, un espacio de oficinas compartido para lanzamientos de empresas. Iniciado por la cámara de comercio de Goshen en el 2012 Goshen Chamber of Commerce y ubicado en la segunda planta de la cámara en el centro de Goshen, Launchpad ofrece un espacio para que los pequeños empresarios puedan trabajar individualmente y en colaboración con otros empresarios innovadores. Fue ahí donde la empresa de Rafael empezó a florecer; conoció a más artistas e inició su propia receta para el éxito individual.

A inicios del 2015, Rafael estaba visitando a sus amigos y compañeros artistas, David y Carrie Lee Bland-Kendall, en su estudio studio en la segunda planta de Gateway Cellar Winery, cuando Carrie Lee le mostró un espacio amplio y vacío a la par, con gigantescas ventanas estilo catedral y paredes encaladas en blanco.

Se enamoró del espacio y, en seguida, se enamoró de la idea de administrar un sitio laboral propio. Pero el salón era demasiado amplio para él. Sería necesario reunir a más personas para poderlo alquilar. Pero no a cualquier persona – a otros artistas.

“Sabía que si podía ubicar a una o dos personas interesadas en compartir el espacio”, dijo Rafael, “sería factible”.

En el invierno del 2014, Rafael envió mensajes a varios artistas de la localidad para medir el interés. Eventualmente, recibió una indagación de la diseñadora gráfica, Anne Berry.

“Lo que me llamó la atención fue la libertad de tener un espacio para trabajar e investigar, separado de mi oficina en Notre Dame”, dijo Anne. “A veces mis colegas me preguntan por qué no vivo y administro mi empresa en South Bend”. Pero generalmente no me molesta el viaje. Me gusta estar aquí; es fácil crear lazos”.

El ingreso de Stuart a LightBox fue más fortuito. Rafael y Stuart se conocieron cuando Stuart contrató a R3 para diseñarle el nuevo logotipo de su empresa. Durante una reunión inicial, Stuart mencionó que de momento estaba trabajando desde la casa, pero que estaba en busca de un espacio para un estudio. Rafael le respondió con una sonrisa, “En un momento hablaremos sobre eso”.

En la primavera del 2015, los tres artistas ya habían recibido el vistobueno del dueño del edificio, David Pottinger, para rehabilitar el espacio. En junio, ya se habían trasladado. En julio estaban abriendo sus puertas para invitar a sus compañeros amigos y artistas a subir a disfrutar unas melodías y a dejar que fluyera la creatividad.

El tener un espacio acogedor es parte de su estrategia profesional porque, me dijo Rafael, “Es un gran recurso el poder contar con la crítica de otros artistas”.

No solo el espacio mismo promueve la creatividad, también su ubicación en el centro del pueblo ofrece oportunidades para que los artistas conozcan a otros empresarios innovadores y para relacionarse con otras personas en el pleno centro de Goshen.

“Siempre he querido trabajar en un sitio como éste”, dijo Stuart. “Me divierto cuando camino a JoJo’s Pretzels, o cuando voy a Maple City Market o al Electric Brew por un almuerzo. Pareciera obvio, pero es un verdadero placer tener estos sitios tan cercanos. Es muy divertido”.

Desde su ubicación en el segundo piso, el grupo se siente partícipe a la vez que productivo. “Uno se siente parte del centro”, dijo Anne. “Pero a la vez, uno logra terminar su trabajo”.

En vista de que los tres artistas tienen una larga trayectoria de vida y trabajo en Goshen, han sido testigos de muchos cambios al paso de los años. Me dicen que ahora, más que nunca, la comunidad fomenta la innovación empresarial artística.

“Es un sitio que ofrece oportunidades”, dijo Rafael. “No podría hacer lo que estoy haciendo si estuviera en una ciudad grande como Chicago. No estaría en la situación en la que me encuentro”.

“En Goshen, nos encontramos en un maravilloso ambiente de oportunidades y novedosos cambios de pueblo pequeño”, continuó. “Es una época emocionante para estar aquí”.

Lightbox • Lo Bueno de Goshen

“Es una época emocionante para estar aquí.”

Lightbox • Lo Bueno de Goshen

“Todos nos quedamos aquí porque Goshen sigue mejorando cada vez más.”

Sarah Metzler • Lo Bueno de Goshen

“Hay un gozo en ese sitio de descubrimiento y curiosidad y al tener una participación activa en su propio aprendizaje.”

   
Fotografía • Lynne Zehr Editor • Marlys Weaver-Stoesz Traductor • Susana Cabezas

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